no es coincidencia, en la mitología griega tenían la figura de Caronte, el barquero de los infiernos, quien cobraba una cuota para permitir que las almas de los muertos se subieran a su barca y pudieran así cruzar el Aqueronte, río que separaba el mundo de los vivos del de los muertos...
sin embargo los hinchas del América no necesitamos de esa infernal figura para pasar de un lado al otro, para llegar al infierno de la zona del descenso no nos hace falta treparnos a remar en ninguna barca, porque para cruzar el río tenemos nuestro propio Puente, Carlos Puente, el dictadorzuelo de la mechita...
y no es coincidencia que Car(los Pue)nte esté encargándose de llevar al equipo que amamos a lo más profundo de los infiernos, su dictadura de la mediocridad comenzó con un golpe de suerte del que todavía se pretende alimentar el sátrapa, cuando para no pagar un técnico de prestigo ante la enfermedad de Diego Umaña, puso al técnico de la Primera C, Jaime De La Pava, con tan buena suerte que el tipo acabó dándonos tres estrellas y nuestro único título internacional, pero después de eso hemos ido dando tumbos, todos ellos bajo la genial dirección del tipejo ese, a quien ya no respetan ni técnicos, ni jugadores, ni seguramente la señora de los tintos...
el detrimento patrimonial que para el club significa la estúpida manera en que el señor Puente manejó los casos de Julián Viáfara y Edwin Valencia, jugadores cuyos derechos deportivos le pertenecieron al club hasta que el dictadorzuelo se encargó de perderlos mediante sendas tutelas (completamente justas, por cierto...), sería suficiente para que don Lista Clinton (sus dos palabras favoritas, su excusa favorita...) tuviera que salir por la puerta de atrás y sin llevarse más que el tridente del diablo de nuestro escudo clavado en sus posaderas como recuerdo del daño hecho a una hinchada regada por todo el país, pero como los hinchas al no ser socios del club no tenemos voz ni voto, el señor este sigue ahí, aferrado cual garrapata al club al que solamente abandonará cuando haya cumplido con su objetivo de llevarlo a la B...
ahora anda con una inteligentísima estrategia, echarle encima la hinchada al técnico de turno y a los jugadores que él mismo contrató, para que los hinchas menos informados (o menos inteligentes, porque de todo hay...) se coman el cuento de que la crisis es culpa de Roberto Cabañas, y Rolando Vargas, y Víctor Pacheco, y Milton Rodríguez, y pues sí, muy seguramente todos ellos deban irse porque su aporte al club ha sido nulo, pero antes de ellos debería irse el que los trajo, el que nos quiso meter la mentira de que ellos iban a ser la salvación del club, el que se gastó la platica en Gancedo, Estay, y todos los demás refuerzos de a seis meses que no nos dejaron más que frustraciones...
ojalá la hinchada reaccione, y entienda que lo que se ve en la cancha es resultado de una crisis estructural, de un cancer que está carcomiendo las entrañas del club, que los jugadores no pueden rendir cuando ven que para recibir un trato medianamente digno les toca poner tutelas, que el problema de fondo no es simplemente que haya una plata retenida por lo de la Lista Clinton, y que eso perjudique las posibilidades de conseguir un patrocinio decente, no, el problema de fondo es que no se quieren resolver los problemas de fondo, que la garrapata que se está chupando hasta la última gota de nuestra roja sangre está felíz con las cosas como están, y que no se va a ir...
Carlos Puente nos va a llevar a la B, tenemos que entender eso, porque mañana el técnico no será Cabañas, el arquero no será Vargas, el penalty no se lo comerá Pacheco ni Milton, los nombres serán otros, pero la crisis será la misma, porque mientras Puente siga ahí, no hay esperanza para el América, es así de simple, es así de complicado...
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